Evita la sobreoperación por ansiedad
El costo de entrar y salir constantemente es doble: comisiones explícitas y pérdida de enfoque. Define gatillos claros para actuar y estándares para mantenerte quieto. Un diario breve, revisado semanalmente, te recuerda la lógica del plan. Cuando el mercado sube o cae con fuerza, respira, revisa tu proceso y recuerda que operar menos, mejor, suele vencer al impulso caro.